De mis padres para nosotros sus hijos

Jan 10, 2021

Mis hermanas y yo fuimos a casa de mis padres a ordenar un poco, y nos encontramos con una carpeta con reflexiones y pensamientos, solo leímos los primeros dos porque nos llegaron mucho y nos impactaron fuerte.

El primero una copia de un pensamiento religioso titulado: Te prestare por un tiempo a tus padres El segundo un recorte de periódico de 1982, con un poema titulado Ser hombre.

Te prestare por un tiempo a tus padres

Te prestaré por un tiempo unos padres para que los ames mientras vivan.
Podrán ser 10, 20, 30 años o más, hasta que los llame.
Te pregunto: ¿Podrás cuidarlos?
quiero que aprendas a vivir con ellos, les he buscado unos hijos y te he elegido a ti.

No te ofrezco que se quedarán contigo para siempre, sólo te los presto.
Ellos te darán ternura y te darán alegría por tenerte.

El día que los llame no llorarás ni me odiarás porque los regresé a Mí.
Su ausencia corporal quedará compensada por el amor y por los muchos y agradables recuerdos.

Ten presente que si algo te entristece, que si el golpe del dolor te hiere algún día,
tu pena es mía, y así, con todo esto, tu luto será más llevadero
y habrán de decir con agradecida humildad:

¡Hágase Señor, Tu voluntad!

Ser hombre

Ser hombre, hijo mío,
es pisar en las brazas del miedo
y seguir caminando.
Soportar el dolor de la carne en silencio
y aridez en los ojos,
mas dejar que las lágrimas fluyan
si el quebranto es del alma.

Es cercar el valor de prudencia
y el ardor de cautela,
sin torcer el propósito,
sin mellar al decisión forjada en el tesón,
la paciencia, la razón, la experiencia
y la meditación.

Es pasar,
–con los brazos ceñidos al cuerpo,
los labios inmóviles,
conteniendo el aliento–
junto al castillo de arena
(que es la felicidad que construyó otro hombre)
si con tu palabra,
o al extender tu brazo
pudieras derribarle.
¡Porque arruinar la dicha de tu prójimo
es más grave, peor, que introducir tu mano
en su bolsillo
para robarle!

Hijo mío,
no desdeñes el oro
mas no dejes que el oro señoreé tu vida.
Acumula bastante
para no tener nunca
que extender tu mano a la piedad de otro,
y sí poder en cambio,
poner algo en la mano que hacia tí se extiende.

Y al que te pide un pan no les des un consejo.
No te juzgues más sabio que aquél que busca ayuda.
Dale apoyo y aliento y comparte su carga.
Dale tu oro y tu esfuerzo,
y después da el consejo.

Al temor no le pongas el disfraz del perdón;
el valor, hijo mío, es la virtud más alta
y confesar la culpa el supremo valor.
No eches pues en los hombros de tu hermano la carga,
ni vistas a los otros las ropas de tu error.
Es tu deber, si caes, no obstante la caída,
tu ideal y tu anhelo mantener siempre enhiestos;
y no buscar la excusa, ni encontrar la disculpa.
Los héroes, hijo mío, nunca esgrimen pretextos.

La mentira es hollín, no te manches los labios.
Y no ostentes ser rico, ser feliz o ser sabio
delante del que exhibe la llaga del fracaso.
No subleves la envidia, la admiración, los celos;
y busca la sonrisa, no busques el aplauso.

Y perdónale al mundo su error, si no valora
tus merecimentos en lo que crees que valen;
(es probable hijo mío, que el más justo avalúo
es el que el mundo hace).

Y por fin, hijo mío:
que no turbe tu sueño la conciencia intranquila;
que no mengüe tu dicha el despecho abrasivo,
ni tu audacia flaquee ante la adversidad.
No deforme tu rostro jamás la hipocresía
y no toque tu mano, tración o deslealtad.

Y aún hay más, hijo mío:
que al volver tu mirada
sobre el camino andado
no haya lodo en tus pies,
ni se encuentre en tu huella
una espiga,
una mies,
o una flor
pisoteada.

Hijo mío, es esto lo que esa breve frase “Ser hombre”
significa.

Autor: Elías M. Zacarías

recorte_papa_1982_ser_hombre

Este poema me recordo una cancion de Napoleon que era de las favoritas de mi papá. ❤️

Quiero pensar nuestros padres aun nos cuidan y nos mandan mensajes desde donde estén 💗

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Obituario a Papá